Príode al día


Lo sé. Tengo muy abandonado este blog. Y es imperdonable porque Príode es mi hijo y me siento muy orgulloso de él.

Lo cierto es que me hayo inmerso en otro proyecto relacionado con el mundo del celuloide que me roba el 110% de mi tiempo libre, y me ronda un tercero que me tienta desde hace décadas. ¿Qué os parecería que demostrara sin asomo de ninguna duda, que lo que sabemos del asesinato del presidente Kennedy, se acerca mucho más a lo que dilucidó la comisión Warren, que a lo que postula la veintena de teorías de la conspiración?

A lo que iba. Han pasado ya seis meses desde que Príode viera la luz y cada día recibo comentarios y críticas de lectores. En general muy halagüeñas, y por las que estoy plenamente agradecido, aunque siempre hay quien confunde el carácter de la novela y lo lleva a convertirse en un atentado contra las creencias religiosas de las mentes más arraigadas y no evolucionadas. Y no quiero decir “retrógradas”, sino que no han evolucionado con el devenir de la Iglesia Católica y el cristianismo.

En fin: no hay mal que por bien no venga, porque dichas posturas me obligan a plantearme si dejé algo en el tintero de la trama.

Descubro que Príode se puede adquirir ya en México, Centroamérica, Sudamérica, y en Andorra. Todo suma.

Muchas gracias por seguir ahí.



HAZTE CON TU EJEMPLAR

Príode en la ciudad que nunca duerme


Una reseña que me han redactado desde Chinatown en Nueva York, entre el Brooklyn bridge y el Manhattan bridge de la ciudad donde transcurre parte de la trama de Príode. Y una sensación especial recorre mi espalda, mientras el más dulce suspiro se lleva consigo mi emocionada melancolía...

Príode es una ingeniosa e interesante aventura histórica llena de emoción, intriga, suspense y dulcemente salpicada con algunas notas de humor, es una aventura que te envuelve en una trama redactada magistralmente con todo lujo de detalles, donde el autor, más que plasmar una historia en sus páginas te obliga vivirla.

Una vez que te envuelve la historia, te resulta difícil dejar de leer y en esos momentos en que la vida te obliga a atenderla, no puedes por menos tener que soltar el libro quedándote con la enorme curiosidad de querer saber lo que nuevamente les depara el destino a los interesantes personajes de esta historia. Si hay algo negativo que pueda decir sobre el libro es eso, que aunque quisieras leerlo de una sola sentada, las 503 páginas te lo prohíben y es a través de esa trama que cada vez que terminas una, te aumenta la agonía de saber que te acercas al final y en algún momento no te quedarán más páginas para continuar viviendo esa apasionante historia, redactada con un increíble dominio de la lengua española, que pocas obras pueden lograr.

 


Muchas Gracias, Manny Marín. 

AMELIA EARHART EN PRÍODE

Amelia Earhart desapareció mientras sobrevolaba el Pacífico junto a su navegador, Fred Noonan, en julio de 1937. Inmediatamente, los periódicos de medio mundo se hicieron eco de la noticia, primero por la relevancia de la aviadora norteamericana , que se había ganado en muy poco tiempo el cariño de toda la sociedad, a uno y el otro lado del Atlántico, sino también por el extraordinario despliegue de efectivos para el rescate que orquestó el presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt.

Es imposible que alguien tomara un periódico en el verano de 1937 y no leyera la crónica de la desaparición... y el protagonista de Príode, Cástor de Aguirre, estaba en Brindisi entonces, a punto de embarcar en un carguero para llegar a Jaffa y a Tierra Santa. No quise evitar mencionar a Earhart, a Noonan y al Lockheed Electra 10E, y ofrecer a mi personaje un marco histórico fidedigno. No quise evitar honrar un pequeño tributo a un caso que me apasiona desde hace más de 40 años.
Cada lustro, más o menos, aparece la noticia de que se han encontrado los restos de la aviadora... o los de su avión, o una fotografía confusa que pretende descubrirla años después como prisionera de los japoneses... y hoy ha aparecido esto en los rotativos.


Quería compartirlo con vosotros.